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domingo, 24 de enero de 2010

Valores en Pugna


La Corte Suprema de Estados Unidos derogó esta semana partes de una ley de hace 63 años que prohibía a empresas y sindicatos pagar para transmitir anuncios a favor de la elección de un candidato. El fallo conseguido por votación de 5 a 4 aduce el derecho a la libertad de expresión de empresas y sindicatos y que la prohibición es censura que un tribunal supremo no debe avalar. La realidad es que la decisión condona al mismo tiempo la subversión de los valores de la democracia. La corte ha puesto luz verde al cabildeo que mina las instituciones democráticas estadounidenses. Los intereses creados disfrutarán de libertad absoluta y podrán ejercer su poderío económico para torcer la voluntad de los funcionarios elegidos sin prácticamente restricción alguna.

Esta reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos puede parecer un hecho anecdótico, y lo es, pero son muchas las ocasiones en que la defensa de la libertad de expresión se contrapone a otros valores humanos esenciales. Se dan con frecuencia conflictos entre la prensa rosa y el derecho a la privacidad de individuos y familias, entre la libertad de información y la seguridad colectiva e incluso ha habido casos en que la indiscreción periodística y la sacrosanta libertad de expresión han obstaculizado la lucha contra la delincuencia y el terrorismo.

La libertad de expresión o de información se ha extendido hoy de manera deformada a los nuevos medios electrónicos modernos y la internet afectando así el derecho de propiedad intelectual. Esto  amenaza seriamente a los intereses y la propia supervivencia de la industria disquera, así como la justa remuneración de creadores artísticos y de otras esferas de la cultura. Los órganos legislativos que determinan las reglas del juego social y las cortes judiciales que se encargan de interpretar y aplicar las leyes debieran considerar a la luz de una ética renovada estos valores en pugna.

A Battle of Values
The U.S. Supreme Court this week revoked parts of a law 63 years ago that prohibited corporations and unions pay to broadcast ads for the election of a candidate. The ruling, made by a vote of 5 to 4, claims the right of enterprises and unions  to freedom of expression and that the ban is censorship that a supreme court should not endorse. Really, at the same time the decision condones the subversion of democratic values. The court has put green light to the lobbying that mines democratic American institutions. The vested interests will enjoy absolute freedom and they will be able to exercise his economic power to twist the will of the officials chosen, without practically any restriction.
This recent decision of the Supreme Court of the United States may seem anecdotal, and it is, but there are many occasions when the defense of freedom of expression is in contrast to other human values. Conflicts happen often between the yellow press and the right to the privacy of individuals and families,between the freedom of information and the collective safety and there have been even cases in which the journalistic indiscretion and the sacrosanct freedom of expression have hampered the fight against crime and terrorism.
Freedom of expression or information has spread today in a deformed way to the new modern electronic media and the Internet, thus affecting the right of intellectual property. This now poses a serious threat to the interests and the survival of the recording industry, and  against fair remuneration of creative arts and other areas of culture. The legislative organs that determine the social rules of the game and the judicial courts that deal with interpreting and enforcing laws, they both must consider in the light of a renewed ethic this battle of values.

lunes, 26 de octubre de 2009

La Sombra del Poder


State of Play es el título original de esta película del 2009 que dirigió Kevin Macdonald, que no es el de las hamburguesas, y protagonizaron Russell Crowe, Ben Affleck y Rachel McAdams.

La trama enrevesada pero inteligible, gracias a una narración aceptablemente lineal, tiene que ver con un congresista (Ben Affleck) al frente de una comisión que investiga las andanzas de una corporación de seguridad privada que acapara los contratos del Departamento de Defensa y otras cosas. El filme comienza con el asesinato de tres personas, una de ellas la esposa del congresista. Más adelante habrá una cuarta víctima de poca monta. El periodista, que encarna Russell Crowe, se encarga del caso junto a una joven (Rachel McAdams) que se ocupa de un blog en la versión en la red del diario.

El filme es entretenido en el descubrimiento de los vericuetos del poder, la pasión, la política, la lealtad, el amor, la amistad que condujeron a la muerte de 4 personas.

Sin embargo, lo que me llamó más la atención fueron los diálogos realistas entre el periodista veterano, su jefa y la novel bloguera acerca de las contradicciones entre la supervivencia del diario y la ética periodística clásica. El director logró plasmar con realismo la lucha desesperada del periodismo profesional, presuntamente refugiado en una prensa plana en ruinas, contra la expedita máquina de rumores impactantes no confirmados que ha aflorado boyante y desafiante a través de los sitios en línea.

Hoy en día el periodismo serio y profesional se puede calificar, sin exageraciones, de heroico. “La Sombra del Poder” refleja de soslayo ese triste hecho. Se las recomiendo vivamente.