La VI Cumbre de las Américas, un elefante aplastante y lo
serio de Siria
Ya están en Siria 250 observadores de la ONU. No creo que sirva de nada. El portavoz del gobierno dijo hoy: “Siria no
puede ser responsable de la seguridad de estos observadores, a menos que coordine y participe en
todas las medidas sobre el terreno". De manera que el régimen
quiere involucrar a los observadores en sus operaciones sobre el terreno. De
observadores de la ONU a cómplices, sería la conversión. Lo cierto es que habiendo
víctimas mortales a montones, no se puede negar que en Siria ya hay una guerra
civil. Ninguno de los bandos respeta de hecho el alto al fuego decretado por la
ONU y en esas condiciones la injerencia humanitaria con neutralidad, por parte de la comunidad internacional es lo
mismo que intentar la cuadratura del círculo.
La Cumbre de las Américas en la
ciudad colombiana de Cartagena de Indias no pudo sustraerse, a pesar de los
esfuerzos del presidente Santos, del boicot desembozado hacia el
panamericanismo por parte de los países del ALBA, y algunos más. Cualquier
pretexto es bueno para sabotear y poner a Estados Unidos en el feo papel de obstaculizador
de acuerdos mayoritarios. Tras horas de negociaciones se había conseguido una declaración
final que tenía un párrafo de apoyo a Argentina en lo de las Malvinas*, pero con
una nota aparte en que Estados Unidos expresaba su reserva sobre ese último
aspecto. La presidenta de Argentina Cristina Fernández objetó el suscrito y la
declaración completa se escachó. Es que un grupo de gobiernos latinoamericanos
persisten en mantener el estereotipo antiestadounidense de siglos pasados, como
espina dorsal de un populismo nefasto para los países pero muy efectivo para
preservar el poder. Así y todo, Colombia fue el gran ganador.
El rey Juan Carlos de España andaba
cazando elefantes por Botsuana cuando sufrió una caída y en ella la triple
factura de la articulación de la cadera. Lo intervinieron el sábado para
implantarle una prótesis y este domingo ya andaba, con la ayuda de dos muletas.
Lo que pasa es que los conocedores afirman que matar un elefante en Botsuana
cuesta unos 30 000 €. Con la que está cayendo en España en
términos de desempleo, y cortes presupuestarios de arranca pescuezos, la lujosa afición del monarca, traída a la luz
intempestivamente por su caída y fractura es mal vista por 90% de los españoles
encuestados. La abdicación del monarca en favor del heredero, el príncipe Felipe,
por la que algunos sectores ya venían abogando, probablemente adquiera mucho
mayor peso entre el pueblo español ahora.
*Es curioso que en Latinoamérica, donde tanto se ha esgrimido el principio de la autodeterminación para cohonestar regímenes totalitarios de toda laya la posición casi unánime de la población de las Islas Malvinas, contraria a la soberanía por parte de Argentina, sea ignorada del todo.

