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lunes, 7 de octubre de 2013

Previniendo Alzheimer 20 Meses Después

Seguimiento a lo de cavar el pozo antes de que te agobie la sed...

En marzo del año pasado presenté una actualización acerca de factores de riesgo y medidas preventivas  para alejar la posibilidad de padecer la enfermedad de Alzheimer (EA), AQUÍ.
Una herramienta valiosa que recomendaba era un test de pocos minutos para evaluar nuestro estado mental con relación a esta enfermedad. La prueba está diseñada y graduada para sujetos de edades entre 50 y 70 años. Hace unos meses se renovó el test, de modo que los que lo hayan tomado hace un año pueden realizarlo una vez más y apreciar la evolución positiva o negativa de sus resultados.
En la imagen aparece en verde la zona de puntajes correspondientes a los resultados satisfactorios, entre 43 y 110. En naranja una zona que alerta del riesgo de progresar hacia un mayor deterioro mental si no se toman medidas prácticas para mejorar el desempeño  mental (38-42).  Un resultado por debajo de 38  puntos, en la zona roja del gráfico, indica un riesgo cierto de desarrollar la EA. Todavía, y con mayor razón, momento apropiado para redoblar todas las medidas preventivas  posibles.
Habiendo tomado el test por segunda vez hace una semana, personalmente puedo dar fe  de un incremento de 6 puntos en la calificación obtenida y que pudiera asociarse a las medidas tomadas siguiendo las recomendaciones que aparecen en la entrada de Marzo 8 del 2012 .
El test en cuestión está en inglés, una limitante para los que no manejan ese idioma lo suficiente  como para entender las instrucciones Se encuentra en este sitio. 
Puede consultar en español las 10 señales de advertencia de la EA  AQUÍ. 
¡A cavar el pozo!

jueves, 8 de marzo de 2012

Previniendo el Alzheimer

Qué hacer para la prevención a tiempo del deterioro de la actividad mental y de la enfermedad de Alzheimer.

Excava el pozo antes de que tengas sed.
¿Es posible evitar o retardar la Enfermedad de Alzheimer (EA)? Sí se puede. Pero hay que actuar ANTES DE.

El componente genético no es el único. Una parte de la probabilidad de que se manifieste depende del estilo de vida y ese es modificable…a tiempo.

El ejercicio físico y la salud mental están más relacionados de lo que parece. Cuando  el corazón bombea la sangre con mayor potencia, llegan más oxígeno y nutrientes al cerebro. Protege además contra enfermedades como la diabetes que es un factor de riesgo para la EA.

En cuanto a los suplementos son útiles cuando la dieta no es óptima o existen problemas de absorción. En primera línea para prevención de EA estarían las vitaminas del complejo B  y ácidos grasos omega-3. Hay indicios de que niveles elevados de homocisteina en plasma son un factor de riesgo para el desarrollo de EA. Suplementos de ácido fólico podrían ayudar a disminuir la homocisteína si está elevada. Sería un aspecto apropiado para discutir individualmente con su médico de cabecera y la posibilidad de indicar un análisis de laboratorio.   

Lo más importante de todo, en mi opinión, es mantener activos la mayor cantidad de circuitos neuronales y procurar crear otros nuevos. Esa es la principal razón personal de la existencia de CubaDiversa. Me obliga a buscar, seleccionar, redactar, recordar, etc. Es la manera de garantizarme un ”mantenimiento preventivo” de la “unidad sellada”. Pero existen muchos recursos a mano, desde los juegos de mesa (dominó, naipes, parchís, monopolio…) hasta procedimientos ad hoc asequibles gratis en internet con juegos para mejorar la actividad cognoscitiva. Uno de ellos AQUÍ.  

Los que tengan entre 50 y 70 años de edad y estén interesados en realizar un test que les dé una aproximación de riesgo pueden hacer uno que les tomará unos 15 minutos AQUÍ (en inglés).

Termino como empecé, con el proverbio chino: Excava el pozo antes de que tengas sed.

martes, 3 de noviembre de 2009

Un aniversario para no recordar


El doctor Aloysius Alzheimer conoció en 1901 una paciente de 51 años con alteraciones de la conducta que consideró demencia presenil. Las peculiaridades del caso obsesionaron al médico con su paciente. En 1906 la dama falleció y Aloysius le envió la historia clínica y el cerebro extraído del cadáver a Emil Krepelin, descubridor o inventor (que en condiciones médicas nunca se sabe) de la esquizofrenia. Desde entonces se identificaron las placas de una sustancia proteínica llamada “amiloide” por su reacción a colorantes de almidón.

El 3 de noviembre de 1906 Alzheimer presentó el caso clínico en un congreso de psiquiatras del sureste de Alemania. Después Krepelin en una publicación científica se refirió a esa condición y le dio el apellido de su colega.

Hoy la sombra de ese vocablo alemán obsesiona a muchos adultos mayores y a no pocos “medio tiempo” cada vez que la desmemoria les hace buscar por largos minutos u horas un objeto o documento extraviado o, lo que es peor, un nombre familiar que se esconde hábil y tenaz entre los vericuetos de su enredijo de neuronas y glías. La verdad es que después de los 50, la mayoría de nosotros va a tener esos deslices de la memoria sin que se relacione con patología mental.

Los 10 signos de alarma que propugna la Asociación de Alzheimer de Estados Unidos son:

Pérdida de memoria que afecta a la capacidad laboral.
• Dificultad para llevar a cabo tareas familiares.
• Problemas con el lenguaje.
• Desorientación en tiempo y lugar.
• Juicio pobre o disminuido.
• Problemas con el pensamiento abstracto.
• Cosas colocadas en lugares erróneos.
• Cambios en el humor o en el comportamiento.
• Cambios en la personalidad.
• Pérdida de iniciativa.


Mientras nuestras dificultades no lleguen a ese grado en por lo menos tres de los puntos listados, no debiéramos preocuparnos demasiado.