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jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Libertad de Expresión?: DOBLE RASERO

Inexplicable intransigencia con temas baladíes y pasividad con provocaciones mortales... 

La doble moral o el doble rasero fueron caracterizados por George OrwellDe acuerdo a este autor,  “Double think” es una forma de disciplina mental cuya meta, deseable y necesaria a todo miembro del Partido,  es ser capaz de creer en dos verdades contradictorias al mismo tiempo. Ello es inherente a los regímenes totalitarios, tales como el fascismo y el comunismo, sobre todo como sistema metódicamente implementado por la élite que ostenta el poder absoluto. Iherente, pero no exclusivo. La disonancia cognitiva es una forma de doble rasero que se puede dar espontáneamente en nuestras sociedades abiertas.


Después de los incidentes con el vídeo-avance “La Inocencia de los Musulmanes”,  ayer Francia anunció que cerrará embajadas en veinte países, como medida de precaución  por las caricaturas que sacó ahora un semanario de ese país. Todo ello porque según declaró el primer ministro  “en Francia la regla es la libertad de expresión”. No estando el horno para galletitas, ¡vaya responsabilidad de que hacen gala los editores del semanario «CharlieHebdo»Por cierto es en Francia donde se le ha puesto multas y se ha prohibido a otra revista sacar las fotos de la Duquesa de Cambridge con el torso desnudo. Para las autoridades francesas los pechos de Kate Middleton merecen mayor respeto que el profeta idolatrado por una religión con miles de millones de seguidores, no pocos de ellos  bárbaros fanáticos, proclives a derramar sangre de inocentes donde quiera.
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Moentras,  aquí en EEUU en las Grandes Ligas de beisbol  le han sonado tres días de suspensión y le están haciendo la vida un yogur a un pelotero cubano que inscribió una palabra presumidamente homofóbica en la pequeña sombra que usan debajo de los ojos para protegerse del sol. Ni que decir,  cuando el manager de los Marlins, Ozzie Guillén metió la pata expresando admiración por el ex gobernante cubano Fidel Castro. Ave María purísima. Se acabó el mundo. Poco faltó para que lo crucificaran.

A mí no me parece mal que se proteja la intimidad de la familia real británica, que se critiquen las manifestaciones de homofobia,  o que la afición miamense presione, al sentirse ofendida por el Fidelismo a destiempo y fuera de lugar del manager de su equipo. 

Pero, caballeros, me cuesta entender que  en el mundo de hoy, saturado de sexo y pornografía barata, unas  inocentes tetas,  principescas o no;  la hispana palabra maricón (desplazada por el eufemístico término provenzal o latino gay)  en minúscula escritura bajo los párpados de un infeliz pelotero criado en la Cuba machista de Fidel Castro;  o la ingenua "admiración"  por un personaje al que estadistas y premios Nobel le han rendido  pleitesía, que manifieste un ignorante manager beisbolero (por demás venezolano) puedan ser objeto de condenas judiciales, castigos, suspensiones y generalizada reprobación popular y de prensa,  y que al mismo tiempo  acciones de intolerancia religiosa que desencadenan crisis internacionales con decenas de víctimas mortales se vean cubiertas con el manto de la "libertad de expresión"  mal entendida,  al extremo de que una nación como Francia se vea obligada a cerrar sus dependencias diplomárticas en medio mundo para no contrariar a un semanario humorístico.

Y aclaro finalmente que soy partidario de: 1- proteger el derecho de todos a la intimidad, incluída la de la simpática y agraciada Kate Middleton; 2- de poner algún límite a la propaganda homofóbica (por cierto también se la pondría al abundante proselitismo homofílico): y 3- que las lisonjas para con el hombre que destruyó a la nación cubana y la convirtió en su finca particular me ofenden como al que más... pero que en estos casos se proceda severamente y no se invoque la "deidad" libertad de expresión,  y en los casos de las tragedias generadas por imprudencias como la de la peliculita o las francesas caricaturas (más que inoportunas en plena algarabía sangrienta)  prime la pasividad contemplativa y el culto a la irresponsabilidad, se me parece demasiado a ese doble pensamiento que definió Orwell. Con la diferencia que aquel fue diseñado para perpetuar el poder totalitario de un partido único y este es un engendro inexplicable, surgido de la incoherencia, la hipócrita postura de lo "políticamente correcto" y la degenerada influencia de los medios y su cultura del entretenimiento.

lunes, 13 de agosto de 2012

PALANTE: Cuando el humor es venenoso

Cavilaciones sobre una portada del semanario humorístico PALANTE

Martí tiene una frase feliz, muy citada, en la que define el humor como “un látigo con cascabeles en la punta”. Interpreto la alusión al látigo con la intención de que sea usado para la crítica sin compromiso, y los cascabeles para reflejar la esencia de esa categoría, es decir la gracia, la comicidad, el retruécano ingenioso que les son inherentes al buen humor.

En estos días llegó a mis manos un ejemplar del semanario humorístico cubano PALANTE. Se trata del número 3 del año 51 de la publicación, correspondiente al mes de marzo próximo pasado.

La portada de este magazín veterano, heredero revolucionario del ZIG-ZAG republicano, me hizo evocar la frase del apóstol pero con otra connotación. Este “humor” es veneno puro porque el caricaturista se hace eco de la inescrupulosa generalidad con que la doctrina oficial cataloga a todo grupo de cubanos que se distancie de la política gubernamental.

Lo que Orwell* llamaba  crimen de pensamiento en su novela "1984" se torna realidad chocante y tóxica en esta portada. Se identifican la libertad de expresión, los derechos humanos, el periodismo independiente y hasta las bitácoras virtuales con instrumentos o marionetas del “coco”, del “imperio”. Lo más hiriente es la negación a todo cubano de la capacidad de pensar por sí mismo. Lo que porta el látigo de este PALANTE en su extremo es una serpiente cascabel.

jueves, 31 de mayo de 2012

Pequeño Gran Hermano

Legisladores analizarán la propuesta  de David Rivera para reformar la Ley de Ajuste

El Gran Hermano en la novela 1984  de Georges Orwell es personaje paradigmático de la persecución del individuo por un poder estatal.  Debido a la fama de la novela, el nombre de este personaje es de uso frecuente para referirse a gobiernos autoritarios o que vigilan excesivamente a sus ciudadanos. También para referirse a personas u organizaciones que ejercen un control que se percibe como excesivo, peligroso o invasivo de la intimidad. En la obra de Orwell su existencia es enigmática, pues nunca llega a aparecer en persona ni  a decirse su nombre real.
Hace tiempo que el representante republicano por la Florida David Rivera se ha autoerigido en Gran Hermano para los cubanos radicados en Estados Unidos. Si por él fuera, establecería en cada cuadra un comité de defensa del “exilio histórico” pura sangre.  En su ya larga, obstinada y fallida  cruzada contra los nexos  entre los cubanos que viven en Estados Unidos y los de la isla aparece ahora un nuevo intento que ha motivado esta entrada  en reconocimiento a sus méritos  persecutorios.
Hoy jueves un subcomité de la Cámara de Representantes analizará una propuesta del señor Rivera. En la fundamentación que en su día presentó el representante floridano no oculta su irritación por el hecho de que los cubanos puedan visitar su país al año y un día gracias a la Ley de Ajuste. El Gran Hermano argumenta con base en las actividades individuales de los cubanos que visitan la isla y reporta de ellas, como si fuera el responsable de vigilancia del Comité, "que más bien se pueden describir como turismo" y para "otros propósitos no autorizados como cirugías plástica, fiestas de quinces y bodas, y hasta el turismo  sexual". Las pesquisas de esta versión criolla-americana del Gran Hermano no se limitaron a lo que hacen los visitantes en Cuba,  invadieron también asuntos privados de la vida de esos residentes en EEUU. Y sigue denunciando:  "...En muchos casos, aquellos cubanos que viajan a Cuba también se benefician de programas sociales pagados por los contribuyentes de este país como el Medicare, Medicaid, Seguro Social, sellos de alimentación, viviendas públicas y asistencia en efectivo.”
El bueno de Rivera, en un alarde de risoterapia,  ha asegurado que busca "proteger los beneficios de la Ley de Ajuste Cubano…”.
Yo no sé ahora, pero el siglo pasado y hasta el otro día los cubanos con “salida definitiva”* de Cuba debían esperar cinco años para poder visitar su patria debido a restricciones impuestas por el gobierno de Cuba. De ser aprobada la enmienda de David Rivera, los cubanos que emigren a Estados Unidos deberán esperar al menos cinco años para volver a la Isla ¡Que coincidencia! ¿De hermanos?

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* Salida definitiva: versión cubana del ostracismo griego en pleno siglo XXI.