Mostrando entradas con la etiqueta Los Miserables. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los Miserables. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de mayo de 2013

2050 ¿El Crepúsculo de la Humanidad?

Involución previsible de las futuras generaciones si extrapolamos los efectos ya observables de Internet en las capacidades cognoscitivas de los seres humanos.

La invención del alemán  Johannes Gutenberg alrededor de 1439, la imprenta con tipos movibles, facilitó que los libros se convirtieran en fenómeno de masas. El libro ha sido la herramienta que permitió la materialización del conocimiento y su libre intercambio. El Renaci- miento, el Iluminismo y la única revolución cons- tructiva, la Revolución Científica fueron posibles gracias a la existencia de los libros.
A fines del siglo pasado se desarrolló internet y ahora en esta segunda década del siglo XXI las computadoras, los teléfonos inteligentes, las tabletas, laptops y demás artilugios de entrada al mundo virtual de la red de redes forman una intrincada maraña que rodea a las nuevas generaciones, y amenaza con atraparlas sin salida.
Hoy en día los chicos hacen sus tareas con varias páginas de chat abiertas en el computador, mientras responden mensajes de texto en sus Blackberries o Iphones y ven la tele. Esa aparente habilidad multimedia encubre una inquietante deficiencia en la atención e incapacidad de hacer prolongados esfuerzos de concentración. Como ha dicho Vargas Llosa, nuestros jóvenes han sido condicionados para contentarse con ese mariposeo cognitivo a que los acostumbra la red.
Nuestros muchachos, como regla,  son incapaces de leerse  el Quijote o Los Miserables, y lo que es peor,  "La Revolución de lo muy pequeño" de Max Plan o "Una breve historia del tiempo" de Stephen Hawking.
Todavía en la actualidad están vivos hombres y mujeres formados en la época del pensamiento profundo y la continuidad del progreso humano permanece en su plenitud. Dentro de unos cuarenta o cincuenta años, por el contrario, la humanidad estará compuesta mayoritariamente por  adictos al mariposeo virtual ¿Serán nuestros descendientes minusválidos virtuales? ¿Podrá la humanidad sobrevivir a expensas de ordenadores y dispositivos en una interconexión universal carente de verdaderos creadores? Chi lo sa. Who knows. Quién sabe. 

lunes, 12 de diciembre de 2011

Glorias Eternas del Arte IV

Cuarta personalidad de la serie, en el nonagésimo sexto aniversario de su natalicio: Frank Sinatra


Me parece que ya era hora de una cuarta entrega de esta serie de “mis particulares” glorias eternas del arte. Alicia Alonso, Lucille BallDesi Arnaz,  y Maria Callas fueron las precedentes. Ahora traigo a alguien que precisamente hoy cumpliría 96 años (murió a los 82 un 14 de Mayo). Recibió innumerables premios y condeco- raciones. Se ganó el Oscar al mejor actor de reparto en la película De Aquí a la Eternidad, fue nominado a Mejor Actor  por El Hombre del Brazo de Oro, y recibió el premio de Honor de la Academia por La Casa en la que Vivo, un filme de 10 minutos que él protagonizó en 1945, contra el antisemitismo y los prejuicios raciales. Aun así, estos lauros como actor no son lo más importante de su legado artístico. Su segunda esposa fue Ava Gardner (el animal más bello del mundo),  y la tercera Mia Farrow, otra gran actriz.  
El enajenado Edgar Hoover, director del FBI por 37 años y encarnación morbosa del inspector Jabert de la novela Los Miserables de Víctor Hugo, persiguió a nuestro personaje,  del que se rumoró que mantuvo asociaciones ilícitas con capos de la mafia americana (Gambino, Giancana, Lucky Luciano). Ninguna de las imputaciones pudieron ser comprobadas, pero nuestro hombre mantuvo una amistad cercana con el presidente John F Kennedy y eso ya lo convertía en un blanco apetecible para el cabrón de Edgar Hoover.
Pero, en un final la gloria eterna de Frank Sinatra radica en su voz y su excepcional oído musical, afinación, calidez y capacidad interpretativa. Muchas de sus piezas son dignas de figurar en la sala de gala en un museo de la música universal. Como yo debía escoger solo una, y a pesar del clásico My Way (A mi manera) les empaté la interpretación que hizo en 1982 con otra posterior en que subió al escenario a Liza Minelli*. Se trata de “New York”. Aunque hay traducciones literales de la letra en español, a continuación y antes del vídeo les transcribo una versión libre mía  pero acoplada al tiempo de la melodía. Óbviela si lo desea, pero no se vaya a perder el vídeo de ninguna manera.

Ya corran la voz, /me estoy yendo hoy
Quiero volverme parte de /-New York, New York-

Mis pobres suelas,  /se quieren perder
en el mero corazón de /-New York, New York-
Despertar en la ciudad /que no duermé
Y verme Rey del Solar, /del mundo un As
Tristeza de aldea, /ses-tá derritiendo
Voy a recomenzar en el /viejo New York
Si puedo hacerlo allí, /lo haré donde quiera.
Te tocaa-tí /-New York, New York-


*New York, New York, tema musical de la película de Scorsese del mismo nombre, fue escrita para, e interpretada en el filme, por Liza Minnelli (hija de Judy Garland y el director de cine Vincente Minnelli).