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lunes, 20 de agosto de 2012

Dios los cría...

...y ellos se juntan.

El héroe del "libertinaje de prensa", el australiano Julian Assange, que es reclamado por la justicia sueca por presuntos delitos sexuales contra dos mujeres, se refugió en la embajada del Ecuador en Londres cuando las autoridades inglesas lo iban a arrestar.
Su solicitud de asilo político ha sido correspondida con un resonante "sí, quiero" por parte del presidente de Ecuador, don Rafaelito Correa (PhD de la Universidad de Illinois).
Assange se hizo célebre como fundador y realizador de WikiLeaks,  un sitio en la red dedicado a filtrar información "clasificada",  sustraída de malas maneras de embajadas, gabinetes ministeriales, departamentos gubernamentales y cuanta institución oficial del entramado social global se hiciera vulnerable a su red de colaboradores espías, sobornadores, anarquistas, subalternos envidiosos y traidores y anti sistemas de toda laya.

El australiano se erigió con  hechos en el adalid del periodismo libertino. Está el dicho de "siempre hay un ojo que te ve" y Assange aspiró a convertir su WikiLeaks en ese ojo. Sacó a la luz carticas de embajadores a sus gobiernos, supuestas revelaciones de la enfermedad de Hugo Chávez y, por supuesto, infinidad de documentos secretos del Departamento de Estado de Estados Unidos, entre mucha banalidad chismográfica de la alta política.

Lo que le ronca es que Rafaelito Correa, el presidente ecuatoriano que acostumbra perseguir periodistas e imponerles multas multimillonarias  por un "quítame allá esas pajas"  metiera vela en un entierro que en todo caso corresponde a Suecia, Reino Unido y Australia. Ahora remueve OEA, UNASUR y la inefable ALBA sonando los tambores de la guerra de civilizaciones, que azuzan sobre todo él, El Bobo Morales y el payaso itinerante y potentado petrolero Chávez Frías. Al canciller Bruno Rodríguez lo ninguneo, como se merece.

A esta bufonada se ha unido ¿Cómo podría no haber sido? el ex juez vedette Baltasar Garzón. Como abogado defensor de Assange, Garzón ha exigido garantrías mínimas a la justicia sueca, una de las más fiables del mundo. Vale recordar que el magistrado español fue separado de la judicatura, entre otros delitos, por haber puesto escuchas a conversaciones privadas entre acusado y defensor. Por eso digo que Dios los cría y el diablo los junta ¡Que tres perlas!

La Guerra de Civilizaciones de Evo Morales

jueves, 9 de febrero de 2012

Nadie Está por Encima de la Ley

Acerca de la sentencia por prevaricación contra el juez español Baltasar Garzón
El español, Baltasar Garzón, juez  insignia de la izquierda de su país e internacional,  y batallador incansable de las causas preferidas por la galería ha sido condenado a a 11 años de inhabilitación. 
 Se trata de una figura controvertida en el ámbito de la justicia, por su excesiva proclividad al exhibicionismo mediá- tico,  considerado por muchos una especie de divo de la magistratura. No en balde en España, personeros sindicales, comunistas, líderes del Partido Socialista Obrero Español, y artistas e intelectuales de estilos y niveles de vida de gran burguesía pero con mentes zurdas han roto lanzas en defensa del juez, al margen de los pormenores de las imputaciones y los pulcros procedimientos procesales seguidos por la justicia española.
En el exterior la injerencia ha ido más allá de las opiniones, propiciando movimientos de presión no disimulada sobre el sistema jurídico de la democracia española, impecable en comparación con el que rige en muchos de los países donde se han producido las críticas sin fundamento jurídico, basadas en la cabrona polaridad ideológica que asuela nuestro mundo. Dos ejemplos de estos prejuicios de barricada, con que se ha querido defender los procedimientos ilegales y prepotentes de Garzón,  han sido cometidos por el New York Times  y por  la inefable organización argentina de las Madres de  la Plaza de mayo con la bien hablada  Hebe de Bonafini a la cabeza.

                                   La "bien hablada" Heba de Bonafini
De las tres causas que le han seguido, esta condena proviene de  una de ellas, la de haber autorizado escuchas de las conversaciones entre  acusados de corrupción y nada menos que sus defensores. No hay que ser un especialista en derecho procesal para saber que violar la privacidad de lo tratado entre defensor y acusado constituye un acto inconcebible y un delito grave en el caso de un juez con la experiencia y los años de servicio del juez vedette español.
La condena a 11 años de inhabilitación, apoyada de forma unánime por la  Sala Penal del Supremo, supondrá la expulsión de Garzón de la carrera judicial. “La investigación criminal no justifica por sí misma cualquier clase de actuación, con mayor razón si implica vulneración de derechos fundamentales" se explica en la sentencia.     
A la señora Hebe de Bonini y similares que se van a rasgar las vestiduras por la justa condena  de este juez,campeón de los excesos,  yo les contestaría con la frase feliz que recuerdo de una de las preguntas de cívica e historia que tuve que pasar hace ya tiempo para adquirir la ciudadanía de Estados Unidos: La pregunta es ¿What is the rule of law? Ello significa más o menos que ¿Cuál es el principio básico del estado de derecho? Me acuerdo que en los textos para prepararse dan 4 respuestas válidas que dicen lo mismo de forma diferente. Siempre me gustó más  la última forma : “No one is above the law” “Nadie está por encima de la ley”.
La sentencia a Garzón,  en medio de la gruesa cortina protectora que le proveyó la progresía con su venda ideológica en los ojos, demuestra que ese principio básico ha primado en la sentencia del Supremo español. Habrá que estar atentos al proceso civil a que se someterá el yerno del rey próximamente.  Por de pronto su majestad el rey Juan Carlos ya remarccó en su mensaje navideño el respaldo a la justicia al sentenciar "cualquier actuación censurable debe ser sancionada, la justicia es igual para todos".  Dicho esto por el monarca,  cuando ya habían trascendido las sospechosas transacciones financieras  del esposo de la Infanta Cristina.