lunes, 21 de noviembre de 2011

Cuanto tiempo sin verte...

Vivencias, nostalgias y reproches de una matiné en el  Centro Adrienne Arsht para las artes escénicas
 
Ayer estuve en la matiné del Centro Adrienne Arsht  para las artes escénicas donde la compañía de la Florida Grand Opera presenta hasta  el 26 de este mes la zarzuela Luisa Fernanda.
Después de cierta edad, digamos 60, uno debiera dar gracias por cada gusto que se puede dar. Por cada instante que pasa junto a su familia. Por el encuentro con un vecino, la partida de dominó, el juego de beisbol por TV, un viaje en crucero o el inesperado reencuentro con una amistad entrañable de siempre. Lo que ayer no esperaba es que al salir de la función me iba a sentir agradecido de acontecimientos vividos en mis más  tempranos veintes.
A medida que progresaba la representación de la obra no podía evitar la comparación  ¡Ay!  enormemente  desfavorable con las funciones del Teatro Lírico Nacional de Cuba en el Gran Teatro García Lorca de la Habana en la década de los años 60.
El tenor Antonio Gandía, un Javier más petimetre que galán,  a quien la orquesta le engulló su voz entonada y atinada pero de poca potencia ¿O fue culpa del director de orquesta? Posiblemente porque no era  Félix Guerrero ni Favio Landa sino el debutante Pablo Mielgo. Durante la función, casi que “sufrí” cada escena que contrastaba en forma lamentable con las grabadas en mi memoria. Cuando el don Luis Nogales de Miguel Sola se adelantó al proscenio para el recitativo sobre la libertad, hecho con desgano insultante, me transporté a aquellas noches cuando Armando Bianchi hacía vibrar al público habanero, que se ponía de pie para aplaudir esa parte hablada, por la fuerza y la doble intención que ya en aquellos tempranos tiempos le imprimía aquel actorazo.
Lo de la mazurca de las sombrillas en el desierto escenario  rayó en el irrespeto, para quien disfrutó de la brillantez del coro, cuerpo de baile y de la pareja INSUPERABLE  que formaron Armando Pico y doña Rosa Fornés, estrellas del Lírico habanero.  De contra me quedé con las ganas de cantar a coro con el público la letra de la mazurca, como la tradición y Dios mandan.
 Luego, la producción quiso ahorrarse el rubro de escenografía completico, salvo un acopio de sillas semejantes a las que se usaban en los velorios de pueblo de campo.  En resumen, la presentación de la obra cumbre de Moreno Torroba fue cicatera, falta de pasión, carente de una dirección de escena efectiva (si la hubo de alguna clase), con una dirección orquestal ajena a la integración con las voces solistas, un coro sin entusiasmo, bailarines replegados y medio escondidos  en plena danza del cerandero y con personajes protagónicos apáticos. Solo se salvó el Vidal Hernando del barítono Ángel Ódena. Ah, y para mayor abundamiento en la falta de rigor,  apunto que en el programa oficial escribieron Vidal Hernández “corrigiendo” a Romero y Fernández Shaw, libretistas originales. Para colmo la voz de un solo histérico snob resonó de entre la audiencia   5 o 6 veces, sin ton ni son, gritando unos  "bravo" extemporáneos que supieron a burla.
Así las cosas, mi visita al majestuoso y frío  Adrienne Arsht Center sirvió para recrear en mi memoria  y agradecer aquellas noches habaneras de mi época estudiantil, cuando pude disfrutar del género chico en su máximo esplendor y calidad, con un público entendido y una calidez ambiental que emanaba de la propia estructura y decorados del teatro.  Nada, que visto el caso y comprobado el hecho puedo decir con propiedad la letra de Javier en el dúo con Luisa Fernanda:

J: ¡Cuanto tiempo sin verte,                                                LF: Desde el último día,
Luisa Fernanda!                                                       si no me engaño.
J: Y ahora vas, por lo visto,
de cuchipanda.
Sí, la Luisa Fernanda del domingo, aquí en Miami iba de cuchipanda, o más bien de barbiquiu, que no es lo mismo.
                                                                
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CODA: Después del desahogo, hay que agradecer a la Florida Grand Opera la inclusión de esta zarzuela en su repertorio. Ya de por sí un acierto. La música del maestro Moreno Torroba no desmereció. El elenco tiene talento. Si bien la puesta careció de un director general que supiera lo que se traía entre manos, el género apenas gatea en esta compañia y hay que confiar en que aprenderá a caminar. Que así sea. 

jueves, 17 de noviembre de 2011

Remedio Caseros que Funcionan

A veces lo que usaban nuestros abuelos y nuevos descubrimientos en el ámbito de los remedios caseros pueden ser hasta más afectivos que los medicamentos sin receta.
De los “10 remedios que funcionan” que reporta Candy Sagon en el Boletín de AARP de Noviembre, escojo los que yo considero más fiables.
 
La miel de abejas: una simple cucharada puede controlar la tos nocturna mejor que muchos jarabes que se compran sin receta. Como con cualquier otro síntoma, si la tos persiste por varios días hay que acudir al médico. Los diabéticos no pueden estar repitiendo la dosis, pero por lo demás con la miel no hay riesgo. Las gárgaras de miel y limón en agua son reconocidas para mejorar las afecciones de la garganta. Y sí que alivian.
Los dolores musculares después de ejercicios o maniobras que no debimos hacer, los de las crisis de quienes padecen la gota, y los artríticos se atenúan con jugo de cereza agria (tart Jerry) por sus propiedades antiinflamatorias.
Las medicinas que son eficaces de verdad contra los hongos de las uñas (onicomicosis) son carísimas (terbinafina como a $16 cada tableta). Ahora un remedio barato es aplicarse pomadas mentoladas como el vick vapor rub en los dedos afectados. Este año un estudio limitado a 18 adultos produjo mejoría ostensible en 15 de ellos. Si antes del vapor rub se pasa un algodón empapado en vinagre blanco por la zona afectada hay más chance de éxito.
¡Mira que las aftas molestan! Esas llaguitas blancas y borde rojizo,  que a veces salen en la mucosa bucal y en las encías. No hay remedio mejor que la leche de magnesia sobre el afta. Se puede también hacer enjuagues bucales con una mezcla de leche de magnesia y benadrilina líquida a partes iguales.
Y para tratar cistitis e infecciones menores de vías urinarias, y sobre todo para prevenirlas, el jugo de arándanos no tiene rival. Tanto que hay tabletas para ese fin que se pueden adquirir sin receta dondequiera. Eso sí, si usted toma coumadín o está sujeto a otra terapia anticoagulante, el arándano (cranberry) interfiere con su tratamiento. Y basta por hoy.

lunes, 14 de noviembre de 2011

¿ELECCIONES PARA QUÉ? (III final)

Nadie sabe el bien que tiene hasta que lo pierde
¡Las vueltas que da la vida! La desvalorización de las elecciones que insinuaba aquella pregunta en la Cuba de hace medio siglo era una iconoclasia en la América Latina de la época,  cuando lo que se perseguía era consolidar la democracia en medio de varios  regímenes militares resultado de golpes de estado. Ahora, sin embargo, los valores de la democracia representativa han caído tan bajo como los de las bolsas financieras. Por lo menos, en los países que la disfrutan sucede así. La acechanza de hoy no son los golpes militares, sino los caudillos populistas que usan la demagogia y la polarización de los pueblos para encaramarse   en el gobierno y desbaratar las prevenciones y contrapesos  democráticos, entronizándose de esa manera en un poder basado en el autoritarismo unipersonal.
Las consignas de “democracia real ya”, “nuestros sueños no caben en sus urnas”, “al pueblo en la calle, no hay nadie que lo calle”, “basta de falacia, queremos democracia”, “el pueblo unido funciona sin partidos” y otras por el estilo que se ven y oyen en las plazas indignadas de Europa y América expresan el descrédito de los regímenes democráticos tradicionales, que ha salido a flote con el desempleo rampante y la pérdida del estado de bienestar, aunque ya el abstencionismo electoral era una señal de enfermedad crónica visible desde antes.
Las manipulaciones electorales, el cabildeo en los cuerpos legislativos por agentes al servicio de influyentes poderosos, la corrupción de los políticos, la degradación de las campañas electorales por la publicidad pagada en los medios (abierta, y tapiñada en telediarios que dan pena), la supremacía de mezquinos intereses partidistas por encima de los intereses populares y otras manifestaciones perversas, corroen los sistemas democráticos convencionales, de manera muy parecida en las más diversas latitudes. No se puede negar. La idea malsana que recorre el mundo es que todo esto no tiene arreglo.
Lo preocupante es que ni líderes visionarios ni la historia real hasta nuestros días nos muestran alternativas efectivas. Los pilares básicos de división de poderes, alternancia, y elección popular y directa de los gobernantes , con todos sus defectos, han demostrado en la práctica ser preferibles a cualquier otro diseño viable.
Pero los vicios que apuntábamos arriba son susceptibles de corregir. La única arma posible con que se cuenta para ir combatiendo cada una de las imperfecciones, al menos donde todavía las elecciones son puras, es el voto popular masivo. No es imposible abolir el cabildeo mediante nuevas leyes que lo prohíban y sanciones apropiadas aplicadas por un cuerpo independiente de control parlamentario. El voto ausente, que se presta a tanta manipulación, podría ser suprimido. Establecer nuevas regulaciones para hacer las campañas electorales más austeras es posible.
El voto de castigo por electores independientes, que son los que ahora se abstienen, puede situar otra vez el interés de las comunidades primero que el partidista. El no votar, hasta de moda porque parece “cool” y juvenil, no resuelve absolutamente nada. Desgraciadamente hay tendencia a aceptar por todos que en las elecciones locales el voto sea cosa de viejos, y se  refuerza en  los medios como algo natural. Ahora mismo en las elecciones para alcalde de Hialeah votó el 20 y se consideró un éxito, porque para la del condado de Miami había votado alrededor de un 15%. En ese 80% que traduce su hastío o indiferencia hacia la política en la forma estéril del abstencionismo se halla una fuerza potencial para perfeccionar el sistema a través de la fuerza ciudadana  imparable, canalizada por los medios legales e institucionales del sistema democrático. Extraviadas alharacas de “indignación” escenificadas en la calles por exiguas minorías de diversos orígenes y objetivos, sin un rumbo cierto más que la protesta bullanguera, pesimista y sin propuestas concordadas no conducen a ninguna parte.
La moda autosuficiente de darle la espalda al deber ciudadano de ejercer la cuota individual en la selección de las autoridades, única forma de participar en la democracia institucionalmente establecida, es una posición equivocada que puede minar la verdadera democracia real, con el peligro de que nos sumemos a los ejemplos de esa flaqueza humana que recoge la sabiduría tradicional de aquel refrán: Nadie sabe el bien que tiene hasta que lo pierde.
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LAS RANAS PIDIENDO REY (Fábula de Esopo)

Cansadas las ranas del propio desorden y anarquía en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para que les enviara un rey.
Zeus, atendiendo su petición, les envió un grueso leño a su charca.
Espantadas las ranas por el ruido que hizo el leño al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leño no se movía más, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a sentir tan grande desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre él y se le sentaban encima, burlándose sin descanso.
Y así, sintiéndose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidiéndole que les cambiara al rey, pues éste era demasiado tranquilo.

 Indignado Zeus, les mandó una activa serpiente de agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas sin compasión.
(Para la moraleja,  sustituya "rey" por "sistema de gobierno")

*La informción del pie de foto fue revelada por reportaje de Erika Carrillo de America TEVE (abajo a la derecha en la foto). 

jueves, 10 de noviembre de 2011

Una entre 100 y la primera en lo suyo

Recomendación fílmica de categoría: Lugar común para los cinéfilos; Regalo para no iniciados. 
Les confieso que no aparece en la lista de 100 mejores  películas de los sitios de internet que revisé. Ni en el de la revista Time, ni en las 100 del American Film Institute , ni en la lista de Yahoo, ni la de Mr. Showbiz. Apenas en el sitio especializado Internet Movie Database (IMDb) le asignan el lugar 122 entre 250 películas.
La vi en el cine, a fines de la década de los 50, porque se realizó en 1957, y la visioné otra vez este sábado gracias al DVD que me mandó Netflix.
Para mí sí que tiene el UNO de los filmes basados en juicios y jurados. Merece un puesto entre las 100 mejores de todas. El guión y la dirección de Billy Wilder (el realizador de "Algunos prefieren quemarse") se basa en un éxito teatral de Agatha Christie.
El trío de estrellas míticas de la era dorada de Hollywood lo componen Charles Laughton, Tyrone Power y Marlene Dietrich. Esta última consigue plasmar en la pantalla la magia de la actuación teatral. El personaje de Christine Volele da pie para ello. Por eso es preferible (casi siempre lo es) la versión subtitulada a la doblada al español para los que el oído no nos permite seguir los diálogos en inglés a plenitud.
Si hablamos de cine, es una película para escoger en el supuesto equipaje que llevar al naufragio previsto en  una isla desierta, y no verla antes del viaje con destino común que haremos todos los vivos, es un desperdicio injustificable. Todos los que la han disfrutado coincidirán en esto y en que después de unos años vale la pena verla de nuevo, aun sabiendo el final... ¡de película!      

lunes, 7 de noviembre de 2011

¿Elecciones para qué? (II)

Impresiones del voto adelantado y de mi debut electoral y volviendo a la historia de "¿Elecciones para qué?"
Continúo aquí lo que empecé el lunes pasado. Cuando llegamos mi esposa y yo a la biblioteca de Hialeah para ejercer el voto adelantado, me sorprendió agradable- mente que el estacio- namiento no fuera un problema.
Desde el principio la primera impresión fue de organización. Una persona nos indicaba uno de varios espacios libres. Más lejos, se veían los grupos de activistas. En el portal de la biblioteca hicimos una pequeña cola (fila). Allí también había un personal solícito ayudando a los de la cuarta edad o con limitaciones físicas. Desde ese lugar pude divisar en uno de los grupos al candidato más experimentado de los tres. Se hallaba acompañado de algunos correligionarios, tranquilo, disponible al gesto afectuoso de los votantes que quisieran saludarle. En la calle lateral varios camiones y otros vehículos con pasquines y retratos del alcalde interino, también candidato, hacían bulla con bocinas y altoparlantes.
Dentro,  la organización no dejó nada que desear. En un sitio el chequeo de inscripción, en otro el espacio privado para marcar los favorecidos rellenando el pequeño óvalo al lado de sus nombres, y en un tercero la computadora con la abertura para hacer pasar la boleta y registrar el voto. Todo el procedimiento hizo alarde de pulcritud, recogimiento, orden razonablemente cómodo y garantía de fiabilidad. Nada de esto se puede asegurar de los procedimientos con el llamado voto ausente.  Asunto pendiente, sujeto a dudas o por lo menos a posibilidades de manipulación de voluntades. Antes de irme, me dirigí adonde mi favorito y le estreché la mano, con la emoción del "primerizo" que desde la niñez y las clases de la asignatura Moral y Cívica soñaba con este momento..
El resultado se supo en la noche del 1 de noviembre que fue el día de votación oficial. Habrá que ir a una segunda vuelta entre dos candidatos el próximo martes 15 de noviembre. Allí estaremos presente.
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La pregunta del  título,  fue consigna en la Cuba de 1960 y 61 y   ha permanecido en práctica enmascarada  desde 1976 en la forma de elecciones  indirectas, que no tocan a los dirigentes nacionales ni provinciales y que ni siquiera eligen verdaderamente a los dirigentes de base de un poder popular que ni es lo uno ni lo otro. En 1992 se modificó para votar por diputados provinciales y nacionales, de nuevo con argucias previas que confirman un voto que no elige libremente,  y nunca se ha llegado al voto directo y universal del primer mandatario en un sistema donde el jefe de Estado y Partido campea por su respeto sin división de poderes efectiva.  
Encima,  lo chocante es que el máximo líder que impuso la práctica del gobierno de dedo  a cargo de una élite,  en su primer discurso desde la capital el 8 de enero de 1959 decía:
 "...Este no es el caso de que si no fuera idóneo el equipo gobernante, fuera nadie aquí a hacer una revolución o un golpe de Estado para quitarlo, cuando todo el mundo sabe que va a haber unas elecciones y si no sirve, el pueblo se encargará de decir la última palabra libremente" y más adelante daba por hecho la inminencia de unas elecciones como Dios manda, al expresar: " Cuando todos los derechos del ciudadano han sido restablecidos, cuando se va a convocar a unas elecciones en el más breve plazo de tiempo posible, ¿armas, para qué?...".
 Eso está bien, lo de armas para qué, pero la premisa de elecciones libres a la cual la condicionó el propio líder y no se cumplió, lo niega por lo menos en términos  de lógica formal. Personalmente pienso que más allá de la lógica formal aplicada a una retórica de tribuna política, la historia enseña que el resultado de las vías violentas mediante las armas es siempre desastroso para las naciones. Chile, España, Irlanda y más son ejemplos, por el contrario, de que la vía de las transiciones  acordadas convenientemente y de forma gradual suelen dar frutos provechosos y duraderos en el marco de democracias estables. Las cruentas jornadas de la mal llamada primavera árabe, el futuro incierto en Libia, Egipto, Yemen, unido al crónico desbarajuste en Iraq y Afganistán, la posesión de misiles nucleares extraviados en las manos sangrientas de los dementes de Al-Qaeda son todos las pruebas más recientes de que para las naciones la salida armada no paga.
Advierto ahora que la extensión de esta segunda parte hablando de la pregunta -¿Elecciones para qué?- ya se ha alargado demasiado, sin haber podido abordar específicamente la respuesta a ella.
¿Para qué? Considero esto lo más pertinente de todo el tema, en esta época de absentismo mayoritario e indignados extraviados por doquier. La tercera parte entonces es obligada. No me queda otra alternativa  para el próximo lunes. Ojalá que halla lectores que hagan de tripas corazón y se martiricen 15 minutos con las tres partes y tengan la generosidad de compartir sus observaciones, críticas o enfoques valiosos en sentido contrario, en los comentarios habilitados en el blog.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Serie Mundial ¿Por qué?

Hechos que justificarían la denominación de "Serie Mundial" al campeonato de las Grandes Ligas de EEUU.
La semana pasada el equipo de los cardenales de San Luis se impuso a los vigilantes de Texas, 4 juegos x 3 para ganar el campeonato de beisbol de las grandes ligas de Estados Unidos. Se trata del conjunto de 7 juegos a ganar 4 entre el campeón de la liga americana y de la liga nacional, la llamada Serie Mundial de beisbol.  Los seguidores de la pelota grande no olvidarán en largo tiempo el penúltimo juego de esa serie,  por su dramatismo pletórico de emociones y momentos culminantes, digno de envidia del más imaginativo  guionista de Hollywood. Mas,  no retomaré un evento que fue extraordinario, pero que ya fue. Además, los  aficionados al deporte de las bolas y los strikes ya conocieron y disfrutaron ese magnífico colofón de la postemporada del beisbol de las mayores. 
Quiero referirme a lo muy cuestionada que es, fuera de los Estados Unidos, la denominación de ese paquete de 7 juegos, especialmente en determinados sectores de América Latina.  Si en un final es solo un “playof” donde se determina el campeón de la pelota profesional en Estados Unidos ¿Por qué llamarla serie mundial?
He de reconocer que se trata de una manifestación más de la mala costumbre que tiene la conciencia nacional de este país de considerarse  la última Coca-Cola del desierto en este planeta. No hay que criticarlos demasiado, sobretodo no nosotros los cubanos. Ellos son una gran nación, la más poderosa y rica del mundo, por lo menos hasta el otro día y nosotros en nuestra pequeña y empobrecida isla y fuera de ella nos creemos el ombligo del mundo. Al menos un importante sector de mis compatriotas se lo cree. Dicho esto,  hay que admitir que siendo la competencia decisiva de las grandes ligas tienen, si no sobradas, suficientes razones para que lo de Serie Mundial se justifique a cabalidad.
No creo que nadie ponga en duda que en cuanto a la calidad del beisbol que se juega en “las mayores” no hay pelota que los supere en todo el mundo. Ahora, en mi opinión lo decisivo es la participación de peloteros de todos los rincones del planeta en esa contienda beisbolera lo que de verdad le da la característica de mundial. Basta con ser jugadores que posean la calidad necesaria. Empiezo por Cuba que ha tenido 166 jugadores de grandes ligas (30 en activo). Cuatro son miembros del Salón de la Fama:  José de la Caridad Méndez, Cristóbal Torriente, Tony Pérez y Martín Dihigo. La República Dominicana  es con creces el país extranjero que más peloteros ha aportado  a las grandes Ligas: 543. Pero fuera de América Latina ha habido peloteros nacidos en cualquier parte del mundo, así los tenemos de Checoslovaquia (3), Suiza (1), Suecia (4), Rusia (8), Polonia (4), Noruega (3), Afganistán (1), y de otros países para completar 56 en total.  Hasta de España (3) y Francia (8). Increíble.    
Es indiscutible que un beisbol con los brazos abiertos al mundo entero puede llamar serie mundial a su campeonato decisivo, sin que le salga urticaria a nadie. Les cabe el derecho.  
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ACTUALIZACIÓN: Hoy se supo que hay tres candidatos cubanos incluidos para la promoción al Salón de la Fama este año 2011. Ellos son Orestes “Minnie” Miñoso, Antonio “Tony” Oliva y Luis Tiant.

lunes, 31 de octubre de 2011

¿Elecciones para qué? (I)

Perspectiva personal sobre el acto de votar y lo que le cuelga.
Ayer voté por mi propia voluntad, seleccionando con absoluta autonomía los candidatos de mi preferencia entre varios,  por primera vez en mi vida y a pocos días de alojarme en el cementerio. No os alarméis. Que yo sepa, por solo un año, ya que me refiero a que en esta   semana alcanzo la edad que representa cementerio en la charada cubana*. De modo que para el año próximo, Dios mediante, dejaré el cementerio para sumirme en un pozo, célebre en las alegorías del kamasutra cubano.
Que pierda mi virginidad electoral a tan provecta edad se debe a la tajante afirmación, en forma de pregunta retórica que hace 5 décadas pronunciara una persona que ostentaba, con oratoria persuasiva y mano dura,  la autoridad absoluta en el país donde nací en buena hora. A aquella hora de mi nacimiento gobernaba un presidente elegido democráticamente  en 1940, Fulgencio Batista, aunque 12 años más tarde asaltaría el poder, legitimando de cierta manera el uso y abuso de la violencia con la que se encumbró el déspota "ilustrado" del 59.
Naturalmente que yo antes ya había hecho acto de presencia en las escuelas habilitadas para votar,  en los comicios de mentiritas que se organizan en Cuba para designar a candidatos, que la maquinaria del partido único deja pasar y para posiciones irrelevantes de “delegados” de barrio. La principal función de estos delegados es dar la cara en asambleas de "rendición de cuentas", pero en realidad rendición de excusas, justificaciones, pretextos, bloqueo imperialista como totí,  y promesas de solución a plazo eterno.
Había que ir  a esas farsas aunque fuera a entregar la boleta en blanco porque desde las 6 de la mañana, y después a cada rato, tocaban a la puerta para urgirte a acudir a las urnas de la unanimidad, con la presión de  terminar antes que otras oficinas electorales y ganar la “emulación fraternal”. La verdad era que el absentista quedaba identificado y sujeto a la categoría oficiosa de “no integrado”. No tan oficiosa puesto que era manejada por los órganos del partido,  y la “integración al proceso”, por lo menos en apariencia, era requisito indispensable para prácticamente cualquier trabajo, incluido el de sepulturero, tan codiciado como todos los que conllevan propinas.
De modo que la virginidad electoral la perdí el viernes pasado,  porque cuando había derramado con anterioridad mi votó infértil  en la urnas revolucionarias,  lo hice contra mi libre voluntad. Aquello se puede considerar violaciones comiciales. El voto adelantado del otro día en la biblioteca de Hialeah fue en realidad mi debut consentido como elector genuino y libérrimo.

¿Que impresiones me dejó esa experiencia en la biblioteca de Hialeah? ¿Cual es mi respuesta a la pregunta que encabeza esta entrada? Pregunta que la pedagogía revolucionaria  impuso en los años 1960 y 1961  y que, ciertamente de otra forma, cobra nueva vigencia en los indignados y anti sistema contemporáneos que alborotan en las calles de decenas de países hoy en día.
Para qué elecciones, lo veremos en una segunda parte.
                                                                      
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  *CHARADA CUBANA  cementerio: 68
                                            pozo: 69

jueves, 27 de octubre de 2011

Bioética: La verdad Controversial IV (final)

Proporcionar información, empatía y estrategia

Veamos someramente los tres últimos pasos del protocolo SPIKES.
4. Darle la información y el conocimiento (Kmowledge)
Advertir antes  al paciente que vienen malas noticias puede contribuir a reducir el trauma de conocerlas y ayuda a procesar mejor la información. Se pueden usar frases como las dos siguientes: “Desafortunadamente tengo algunas malas noticias que darle” o “Lamento tener que decirle que…” 
En cuanto a la información médica, como siempre, hay que ajustarse al nivel de comprensión y vocabulario del paciente. Sustituir los tecnicismos por palabras comunes, por ejemplo “une muestra de tejido” en vez de “biopsia”. Hay que evitar exceso de crudeza en el lenguaje (por ejemplo, “Usted tiene un cáncer muy maligno y se va a morir a menos que reciba tratamiento inmediatamente). No dé toda la información de una vez sino por partes y chequee cada rato si le entendieron. Nunca, aunque el pronóstico sea pésimo use la forma “No hay nada más que podamos hacer por ti”.

5.  Empatía emocional
La reacción emocional de los pacientes puede divergir desde el silencio hasta a la incredulidad, el llanto, la negación o la ira. Responder a ellas es el mayor desafío. Construir una respuesta que demuestre compartir los sentimientos implica observar las manifestaciones de sus emociones ya sea la mirada triste, lágrimas, silencio o shock. Hay que indagar directamente con el paciente el origen y la naturaleza de su emoción. Después de darle un espacio de tiempo al paciente para expresar sus sentimientos, hacerle saber que usted los comparte con él. Un ejemplo:

                1.    Doctor: Lamento que los rayos X muestren que la quimioterapia no parece estar dando resultado (pausa). Desafortunadamente, el tumor ha aumentado un poco.
                2.    Paciente: ¡Es lo que he estado temiendo! (llanto)
                3.    Doctor: (Acerca un poco la silla, le ofrece un pañuelo) y espera para decirle: Sé que no era esto lo que usted querría  escuchar. Desearía mucho que las noticias fueran mejores.
6.    Establecer estrategia a Seguir
Tener un plan definido para el futuro es una ayuda contra los sentimientos de ansiedad e incertidumbre. No obstante el plan de tratamiento debe discutirse cuando el paciente esté preparado para ese tipo de discusión, y lo haga saber. Habrá que basar las expectativas en término de lo que es posible conseguir.  Es importante fijar cuales son los metas específicas que tiene el paciente, tales como control de los síntomas, y darle seguridad de que va a recibir el mejor tratamiento en ese sentido. Esto puede ser muy tranquilizador.

Termina así esta serie de entradas que analizan con cierta frialdad situaciones tan dolorosas. No es improbable que cualquiera de nosotros se haya visto o se pudiera ver ante circunstancias parecidas. Es posible que algún lector se halle ya en tan triste lance.  El tono, quizá demasiado técnico y a veces distante, se debe a que la información básica se ha tomado de material dirigido a los médicos. Creo que, sin embargo, su conocimiento puede ayudar también a la gente en general a comprender con más claridad la conducta de los profesionales y a cooperar mejor ellos mismos en el entorno de un familiar o allegado en condiciones similares. También para identificar y no tolerar comportamientos inapropiados, bruscos o incompasivos por parte de profesionales insensibles. Que los hay.     

lunes, 24 de octubre de 2011

El Gandul* de “El Capital”

Llamativo nuevo libro sobre la vida personal de Carlos Marx en las librerías, todavía en inglés.

Interrumpo la saga de Bioética y la conducta frente a una enfermedad terminal para referirme a un nuevo libro sobre Carlos Marx, eso sí con el compromiso de presentar la parte IV y final de  “Bioética y la Verdad Controversial” el próximo jueves, si Dios quiere.
    La lectura del libro al que me referiré me hizo recordar el insulto preferido de un célebre personaje de “Alegrías de Sobremesa”, programa de la emisora cubana Radio Progeso y que fuera la proeza cotidiana del escritor Alberto Luberta. Se trata del personaje  que hacía el gran actor y mejor payaso Erdwin FernándezHablo de Gervasio Escobar y Campanario, dado a la cólera fácil, y al improperio “gandul”.
Amor y Capital. Karl y Jenny Marx y el nacimiento de una revolución” es el libro de la periodista Mary Gabriel  que se adentra en la vida privada del barbudo alemán. Y, ¿Por qué la evocación de "gandul"* para este fundador de esa gran utopía que se acabó de chotear a principios de los 90 y todavía aletea entusiasta, y supuestamente maquillada,  bajo la etiqueta de socialismo del siglo XXI, con ese líder de sainete que es Hugo Chávez? En la obra de Mary Gabriel se recorren algunas lindezas de la biografía personal del coautor del Manifiesto Comunista. Con ellas se hubieran dado banquete los periodistas faranduleros que hoy en día acosan a estrellas, a mediocres del medio artístico y a otras figuras públicas para chismorrear sus secretos de alcobas o sus vilezas.

El proletario Marx tuvo un hijo ilegítimo con su criada. Cuando su esposa  convalecía de la viruela se largó al extranjero donde acosaba a una sobrina. Como “asalariado” resultó un haragán que terminó y entregó al editor su obra mugre (cumbre debí  decir) 17 años después de la fecha convenida. El tipo   vivió de su mujer Jenny de Westfalia y su compinche y mecenas Federico Engels toda su vida. Como se dice en  “Amor y capital”, Marx "sólo reconocía la existencia de la economía cuando escribía sobre ella".
La autora se ha sumergido en miles de documentos que abarcan más de medio siglo, para escribir esta biografía que se centra en la pareja Marx y Jenny, como no podía ser de otra forma si iba a tratar de la vida personal del fundador del Marxismo, especie de religión caída en desgracia.
 
A la obra de la Gabriel no le han faltado críticas desde el lado de los opuestos al marxismo. Le echan en falta el no haber analizado las causas de la inconsecuencia entre la práctica en la vida del alemán y su tesis  socialista e igualitaria en  teoría. Apuesto a que el libro  será traducido a varias lenguas entre las que no faltará el español. En mi opinión lo que no me parece discutible es la presunción en la que basé el título de esta entrada. Al terminar la lectura de esta biografía seguramente Gervasio Escobar y Campanario hubiera exclamado ¡Gandules!

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*Gandul: adj. coloq. Tunante, holgazán

jueves, 20 de octubre de 2011

Bioética: La verdad Controversial (III)

En la penúltima entrega de esta serie se describen someramente los tres primeros pasos del protocolo SPIKES
SKIPES es una guía concebida para el especialista que dirige el cuidado médico de  un paciente. Los seis pasos están encaminados a orientar metodológicamente al profesional. De manera que no sería pertinente una explicación detallada en un blog de carácter tan general y “diverso” como este. Me limitaré a presentar muy someramente el alcance de cada uno de ellos.
1.       Sentarse a entrevistar.

 Se le recomienda al médico encargado, entre otras cosas,  que piense en un planeamiento de la entrevista no sólo sobre cómo decir las cosas,  sino además sobre cómo responder a las reacciones emocionales y preguntas difíciles. Se enfatiza la necesidad de tener cierta privacidad en el lugar y la conveniencia de procurar la presencia de familiares,  siempre que el paciente también lo prefiera. Converse sentado para no dar impresión de prisa o apuro.
2.       Indagar la Percepción del paciente.

Un apotegma justifica este paso: "antes de decir, pregunta."
Sirven preguntas abiertas, por ejemplo: ¿Qué le han dicho hasta ahora de su condición médica? O ¿Por qué cree usted que le han hecho tal prueba? Con base en las respuestas se puede corregir los malentendidos del paciente y adaptar las malas noticias a lo que el paciente puede entender. Se busca esclarecer en qué fase reactiva se halla el paciente, si en la de negación de la enfermedad con un pensamiento  regido por los buenos deseos,  que omite datos esenciales pero  desfavorables del proceso.
3.       Conseguir la Invitación del paciente.

Hay que procurar explorar el alcance de hasta dónde quiere averiguar el paciente. Contar con el deseo explícito del paciente de obtener información alivia mucho la ansiedad del médico o el familiar por ser el portador de malas noticias. Sin embargo, evadir la realidad es un mecanismo psicológico válido más frecuente cuando la enfermedad empeora. Antes de hacer una prueba o procedimiento se puede inquirir la voluntad del paciente con preguntas como: ¿Cómo preferiría usted que le dieran los resultados de la prueba?  ¿Le gustaría que le informara de todos los detalles o que le bosquejara apenas los resultados y dedicáramos más tiempo a conversar del plan del tratamiento? Si el paciente no quiere saber los detalles, siempre ofrézcale (médico o allegado) responderle cualquier pregunta que le pueda surgir más adelante.

Dejemos los tres pasos finales de SKIPES para una próxima entrada.

lunes, 17 de octubre de 2011

Bioética y la Verdad Controversial (II)

Continuación del tópico de Bioética acerca de la disyuntiva en torno a los cuidados paliativos o tratamientos extremos.
Retomo el tema de la emisión del  jueves 6 de Octubre. Advierto al lector que no vio aquella entrega, que para este tema, como en las mini series y a diferencia de las telenovelas culebrones, la comprensión no queda  impune del todo por el salto de un capítulo. Aquellos que no vieron el (I),  que cliqueen sobre jueves 6 de Octubre.
   
Quedamos  en el momento de elegir el camino en la encrucijada final que la vida nos puede deparar ante una enfermedad mortal. Los puntos claves a considerar para tomar una decisión acertada son: el pronóstico de la enfermedad; los riesgos y beneficios de las diversas opciones; la capacidad del paciente para comprender los hechos y expectativas, y manejarse en consecuencia.
El tránsito crucial consiste en desviar la meta desde la curación, cuando esta ya no es posible, a los cuidados paliativos. Esta rama moderna de la medicina,  que un poco abandona el dogma hipocrático de sostener la vida a cualquier precio y con cualquier calidad, ha avanzado bastante en las últimas décadas. Los médicos debieran sentir la presión moral de discutir abiertamente el punto con pacientes conscientes y lúcidos cuando ese momento haya llegado y con la familia,  si el paciente no es apto para una conversación en esos términos.
Luego está la actitud hacia la verdad en diferentes culturas. Ocultarla total  o parcialmente no es infrecuente en países como China y Japón por miedo a matar la esperanza y causar serios trastornos emocionales que, disminuyendo la resistencia corporal, acelere el curso de la enfermedad.
Una vez que el paciente o la familia ha decidido enfrentarse a la verdad trágica de que la posibilidad de curación es mínima y su búsqueda tan tormentosa como para plantearse los cuidados paliativos,  la tarea del médico es harto delicada. Aparte de la calidad humana y de comunicación del facultativo, en esa materia existen múltiples recomendaciones profesionales en forma de guías. Por ejemplo, una asociación de oncólogos  recomienda un protocolo de 6 pasos resumidos en la palabra SPIKES. Sentarse a entrevistarse con el paciente;  indagar la Percepción del paciente; conseguir la Invitación del paciente a adentrarse en el tópico; darle la información y el conocimiento (Knowledge) ; reaccionar con empatía a las Emociones del paciente; repasar todo con el paciente y establecer  la estrategia a Seguir.
En la introducción de este asunto un comentario de una lectora puso el dedo en la llaga. Gloría escribió estas situaciones requieren una valoración personalizada.” Efectivamente es así,  y cuanto mejor estemos previamente preparados para ello más acertada la valoración y la forma de implementar las decisiones. En este contexto la guía SPIKES de los oncólogos puede ser útil. Abundaré en cada uno de los seis pasos en próximas entregas de esta serie.

jueves, 13 de octubre de 2011

Dos Velitas

La verdad es que este jueves se me hizo tarde
Ayer se cumplieron dos añitos de CubaDiversa. El 12 de Octubre de 2009 apareció la primera entrada de este blog.
Cuando aquello, estaba la pandemia de la influenza A H1N1 en su apogeo y también la leyenda urbana en torno a los "peligros" de las vacunas. Leyenda urbana que cobró fuerza por culpa de  una publicación fraudulenta en una revista científica de prestigio.
Un investigador sin escrúpulos falseó datos para asociar la vacunación con graves consecuencias para la salud. En ese entonces no se había descubierto la malintencionada falta de ética de aquel científico, de cuyo nombre no es menester acordarse.
Entonces,  el blog se estrenó con una defensa a ultranza de las vacunaciones masivas frente a los infundios seudo científicos que estuvieron en boga.
De modo que aunque las entradas se contabilizan por años naturales,  y esta se consigna como AÑO III No 68. En verdad hoy apenas se inicia el tercer año de vida de CubaDiversa... y me lo tomo de asueto. ¡Que cará!

lunes, 10 de octubre de 2011

Argentina: El Juguete Nacional

¿Por qué los argentinos se creen dioses?  Porque nadie los puede ver. (Ni en pintura)

En una época de mi juventud la cogí con los tangos. Me sabía la letra de todos los tangos que cantó Gardel. Disfrutaba de Charlo y de Rita Merelos por igual. De otros tantos ases de la música rioplatense cuyos nombres llenarían el espacio completo de la CubaDiversa de hoy. Admiro a Federico Luppi, actor de talla internacional y me encanta la Materva, que se supone que contiene mate, la yerba de la bebida nacional argentina. Así que no vean racismo étnico, o fobia con el engreimiento de estos hermanos latinoamericanos con ínfulas de europeos. No.
Pero un reciente desaire del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con la Madre Patria me ha recordado el chiste que he utilizado para titular la entrada.
La viuda de Kirchner ha seguido la táctica, utilizada frecuentemente por los gobiernos de nuestra región, de exacerbar el chauvinismo, es decir el nacionalismo a ultranza para consolidar popularidad electoral . Aunque el blanco favorito en esa línea es el tradicional totí de la izquierda mundial, los Estados Unidos de América, ahora en la patria de Sarmiento parecen decididos a “nacionalizar” el idioma español. Les cuento el hecho.
El Gobierno argentino ha inaugurado en Buenos Aires el primer museo en Latinoamérica del idioma español, curiosamente, sin haber invitado, consultar ni participar de ello al país de origen de esa lengua, España, y a la Real Academia Española (RAE). El embajador de España en Argentina, Rafael Estrella, ninguneado sin disimulo ni siquiera recibió una invitación para el acto de inauguración del centro, que presidió la presidenta argentina Cristina Fernández. Tampoco la consejería de Cultura de España, a cargo de Manuel Durán, de vacaciones en España, recibió invitación a esta muestra, que todavía está  en obras y aún no ha abierto sus puertas al público.
Se trata de la primera muestra en América Latina sobre el español. Hay un museo de la lengua en San Pablo, Brasil, pero dedicado al portugués.
La directora del museo, María Pía López, declaró a la prensa que "en un país como Argentina, que fue un territorio colonial, hay algo que es necesario discutir todavía: la pretensión durante muchísimo tiempo de que España funcionara como centro rector de la norma estándar de la lengua". Si esto no son intenciones de “nacionalizar” el habla que nos legaron nuestros ancestros, como si se tratase  de una corporación minera en Ecuador o una refinería en Venezuela que venga Dios y lo vea.
Por eso,  la verdad que el chiste que convertí en titular de esta entrada, tomado en serio merecería una enmienda a la constitución argentina: en los símbolos patrios,  a la bandera, el escudo, el himno nacional, al hornero (ave nacional), al ceibo (flor nacional) se le debe añadir de pleno derecho, el Juguete Nacional (el Yo-Yo)