jueves, 4 de agosto de 2011
El Péndulo (II: Estados Unidos de América)
martes, 16 de noviembre de 2010
IDH en América Latina
El Índice de Desarrollo Humano 2010 ha sido publicado por el PNUD aquí. El índice contempla la esperanza de vida al nacer, los años promedio que el individuo recibe instrucción escolar y el ingreso nacional bruto per cápita. Con ellos establece un valor mediante operaciones matemáticas en el campo de la estadística descriptiva. La cifra del índice para el mundo, que quizá debiera servirnos de referencia, fue de 0,624.
Veamos cuáles países de nuestra región y de habla hispana o portuguesa quedaron por encima de ese valor global en sus índices.
CHILE O,783 ARGENTINA 0,775 URUGUAY 0,765
PANAMA 0,755 MEXICO 0,750 PERU 0,723
COSTA RICA 0,725 BRASIL 0,699 VENEZUELA 0,696
ECUADOR 0,695 COLOMBIA 0,689 R DOMINICANA 0,663
EL SALVADOR 0,659 BOLIVIA 0,643 PARAGUAY 0,640
De los 15 países que superan el índice mundial los 8 primeros tienen gobiernos ajenos al socialismo del siglo XXI, con la excepción de Argentina que sin pertenecer a la doctrina Bolivariana del presidente Chávez coquetea políticamente con las posiciones del grupo del ALBA en la esfera internacional, y domésticamente sigue la línea populista y de confrontación con la prensa libre. Venezuela, el rico país petrolero, aparece en un noveno lugar, que corresponde al 75 en el ranking mundial.
Por debajo del 0,624 mundial están Honduras (0,604), Nicaragua (0,565), Guatemala (0,560) y Haití (0,404). El informe -como ya es habitual- no registra el índice de Cuba por falta de datos sobre los parámetros de ingreso.
El más alto índice lo ostenta en 2010 Noruega con 0,938 y el más bajo Zimbabue (0,140). Estados Unidos aparece en cuarto lugar con 0,902.
Claro que este índice extraído de valores macroeconómicos y estadísticas de escolaridad refleja muy poco el desarrollo alcanzado por la población de los países. La extrema miseria y subdesarrollo del continente africano explica que un país como Bolivia aparezca por encima del índice global del conjunto de la sociedad terrícola.
Está por diseñar una variable que combine parámetros que nos acerquen fielmente al grado de bienestar, abanico de oportunidades, desarrollo de capacidades, estabilidad emocional y satisfacción de las necesidades materiales del individuo en diferentes sociedades. Luego habría que conseguir la manera de obtener los datos de esos parámetros sin adulteraciones interesadas.
Se trata poco menos que de la cuadratura del círculo.
viernes, 17 de septiembre de 2010
El Culto a las Enmiendas
Muchos de los derechos ciudadanos, en el caso de la constitución de los Estados Unidos se recogen en enmiendas que le fueron adicionadas en el proceso de su aprobación por diferentes estados, y ulteriormente otras hasta llegar a 27. Las diez primeras constituyen la Carta de Derechos.
Desde que el Congreso las aprobó han pasado casi 219 años y la sociedad americana ha cambiado un mundo desde entonces. No obstante el ciudadano americano medio y la clase política en general han sacralizado ese documento y sus estipulaciones. En este caso el dogma de los fundadores de su nación ha vencido al pragmatismo yanqui. Y eso que se han suscitado debates muy generalizados en torno a conflictos y crisis que guardan relación con contenidos e interpretaciones de ese conjunto sagrado de enmiendas.
Los dos primeros artículos, de los diez, son los más invocados por unos y cuestionados por otros. Ahora mismo, con el lío de la construcción de una mezquita en las cercanías del sitio de la catástrofe de las torres gemelas, la primera enmienda es usada por los que apoyan su edificación. Según aquella, la práctica libre de cualquier religión no puede ser proscrita por ley alguna. Sin embargo, la interpretación de un texto normativo es materia muy controvertida. Una ordenanza municipal podría definir en el perímetro del Memorial un área determinada como plaza pública, en la que no se podría erigir ningún templo religioso de cualquier denominación. En las escuelas públicas los maestros y autoridades oficiales tienen prohibido conducir actividades religiosas sin que se considere que esto contraviene la primera enmienda. También se ha llegado demasiado lejos en lo concerniente a la no coacción de la libertad de palabra e imprenta. Se ha visto a las más altas autoridades de la nación prácticamente rogándole al pastor floridano que no perpetrara la quema de los ejemplares del Corán, aceptando increíblemente “su derecho” a hacerlo, aunque las consecuencias de tal acción habrían sido nefastas. Nadie le implora a ningún aberrado que no grite “¡Fuego!” en el medio de una multitud o un local cerrado. Se da por sentado que no es su derecho hacerlo.
La segunda enmienda es otra cogida por los pelos. El artículo en cuestión dice: “Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado Libre, no se violará el derecho del pueblo de poseer y portar armas” ¿El pueblo es la milicia bien ordenada o cada ciudadano puede constituirse en una milicia él solo por separado? En la práctica, el resultado es que en los Estados Unidos, según Reuters, por cada 100 habitantes existen 90 armas de fuego lo que la convierte en la sociedad más armada del mundo.
http://www.elmundo.es/america/2010/09/18/estados_unidos/1284777814.html
Pareciera que ha llegado el momento de enmendar las enmiendas o su interpretación. Una cosa son los valores fundacionales y otra muy distinta los principios de convivencia social. Estos últimos tienen que evolucionar con las condiciones actuales de una sociedad, que en el siglo XXI se parece muy poco a la que prevalecía en el XVIII.
